Investigaciones en diferentes laboratorios del mundo crean lentamente la esperanza de eliminar las células viejas e inactivas que causan deterioro en los adultos mayores y, por tanto, podrían evitar enfermedades como Alzheimer, artritis o fibrosis pulmonar, entre otras.

Después de muchas investigaciones y con el objetivo de tratar las células senescentes, o también llamadas “células zombies”, se crearon los fármacos senolíticos que prometen limpiar estas células dañadas antes de que causen una enfermedad. A diferencia de los medicamentos tradicionales que tratan síntomas después de la manifestación de una enfermedad, los senolíticos representan un cambio radical: intervenir décadas antes de que aparezcan los primeros signos clínicos.
¿Qué son las células senescentes?
Las células senescentes son aquellas que han envejecido y por esa razón dejan de dividirse, pero no mueren; por el contrario, permanecen en los tejidos, secretando sustancias inflamatorias que dañan a sus vecinas sanas. Tras mucho tiempo de acumularse en órganos, músculos o cerebro, causan enfermedades como Alzheimer, artritis, fibrosis pulmonar y fragilidad.
La senescencia celular es un mecanismo natural de envejecimiento. Aunque en pequeñas cantidades desempeña funciones beneficiosas —como la reparación de tejidos y la supresión de tumores—, su acumulación progresiva con la edad se asocia con las siguientes condiciones:
- Disfunción tisular crónica
- Inflamación sistémica de bajo grado
- Deterioro cognitivo y demencia
- Rigidez arterial y enfermedad cardiovascular
- Artritis y pérdida de función motora
- Fibrosis pulmonar y renal
Los senolíticos: Una nueva clase de fármacos
Los senolíticos son compuestos diseñados para eliminar selectivamente las células senescentes sin afectar a las células sanas. A diferencia de la quimioterapia tradicional —que es tóxica porque también afecta a las células sanas—, los senolíticos funcionan desactivando temporalmente los mecanismos de «supervivencia» que mantienen vivas a las células envejecidas.
Actualmente existen dos combinaciones de fármacos senolíticos que concentran la mayor parte de la investigación clínica en humanos. Ambas han sido evaluadas en ensayos piloto recientes y sus resultados, aunque preliminares, son prometedores.

1. Dasatinib + Quercetina: la combinación más estudiada
Esta es la dupla que más evidencia clínica acumula hasta ahora. El dasatinib es un medicamento que se usaba originalmente para tratar ciertos tipos de leucemia; sin embargo, los investigadores descubrieron que también tiene la capacidad de desactivar los mecanismos que mantienen vivas a las células senescentes. La quercetina, por su parte, es una sustancia natural presente en alimentos como manzanas, cebollas y alcaparras, que complementa esa acción con una toxicidad muy baja. Juntos, forman una combinación que ataca a las células envejecidas sin destruir las sanas.
Lo importante es que no se toman a diario. El protocolo consiste en tomarlos solo dos días cada dos semanas durante doce semanas, esta estrategia intermitente reduce los efectos secundarios y aprovecha el tiempo que tardan las células senescentes en reacumularse.
En 2025, investigadores de Mayo Clinic, Harvard y Cedars-Sinai completaron dos ensayos piloto con esta combinación:
Ensayo STAMINA (Senolíticos para mejorar la movilidad y la función cognitiva en adultos mayores)
Este ensayo incluyó a cinco participantes con demencia en etapa temprana que recibieron el tratamiento durante doce semanas. Los hallazgos más relevantes fueron:
El dasatinib llegó efectivamente al cerebro: fue detectado en el líquido cefalorraquídeo del 80 % de los participantes, confirmando que el fármaco puede atravesar la barrera que protege el sistema nervioso central.
Los marcadores de inflamación en sangre disminuyeron, especialmente aquellos asociados a las sustancias que secretan las células senescentes.
En cuatro de los cinco participantes se redujo la actividad de genes relacionados con el estrés inmune crónico.
No hubo efectos adversos graves. El estudio no fue diseñado para demostrar eficacia definitiva —era demasiado pequeño para eso— pero confirmó que el tratamiento es seguro y que llega a donde necesita llegar.
Historia de la ciencia detrás de la personalidad
Este ensayo incluyó a doce adultos mayores de 65 años con deterioro cognitivo leve y dificultad para caminar a velocidad normal. Recibieron el mismo protocolo de dosificación intermitente durante doce semanas. Los resultados más relevantes:
Las puntuaciones en el test cognitivo MoCA —una prueba estándar que mide memoria, atención y orientación— mejoraron en promedio 2 puntos en los participantes con peores puntajes iniciales, una diferencia estadísticamente significativa.
Las reducciones en TNF-α —una proteína inflamatoria que producen las células senescentes— se correlacionaron directamente con las mejoras cognitivas: a menor inflamación, mejor desempeño en el test. La correlación fue estadísticamente sólida (r = −0.65, p = 0.02).
La longitud del paso tendió a mejorar, aunque sin alcanzar significancia estadística.
No hubo efectos adversos serios. Los propios autores advierten que los datos son preliminares y deben interpretarse con cautela dado el tamaño reducido del estudio.
¿Y qué no funcionó?
No todo ha sido positivo. Un ensayo fase 2 publicado en Nature Medicine (2024) evaluó esta misma combinación en mujeres posmenopáusicas y encontró beneficios «sutiles» en salud ósea sin diferencias estadísticamente significativas después de veinte semanas de tratamiento. Esto sugiere que la efectividad puede variar según la población y la enfermedad que se quiera tratar.

2. Fisetina: la alternativa natural
La fisetina es un compuesto natural presente en fresas, uvas, tomates y cebollas. A diferencia del dasatinib, nunca fue un medicamento oncológico, nació directamente como candidato senolítico, lo que le da un perfil de seguridad potencialmente más favorable.
Sus principales ventajas frente a la combinación D+Q son:
- Origen completamente natural y bajo costo potencial.
- Muy baja toxicidad en los estudios disponibles.
- Eficacia comparable a senolíticos sintéticos en modelos animales, según un estudio de la Universidad de Colorado (2025) que evaluó su capacidad para preservar la fuerza muscular en ratones ancianos.
¿En qué etapa está su investigación?
A pesar de más de 30 ensayos clínicos de senolíticos, ninguno ha sido aprobado por la FDA para uso en humanos. El obstáculo principal es la falta de un marcador universal que distinga de manera confiable las células senescentes de las sanas en tejido vivo.
En mayo de 2026, investigadores de Mayo Clinic anunciaron un avance prometedor: moléculas de ADN sintéticas llamadas aptámeros que pueden etiquetar de manera confiable las células zombies. El hallazgo, sin embargo, tiene un alcance limitado por ahora: el experimento se realizó en células de ratón en laboratorio, no en organismos vivos ni en tejido humano. El propio investigador principal, el Dr. Jim Maher III, fue claro: «Aunque este estudio es un primer paso, los resultados sugieren que el enfoque podría eventualmente aplicarse a células humanas».
Si esa transición se logra, permitiría identificar qué pacientes tienen mayor carga de células senescentes y dirigir los tratamientos con mayor precisión.
Comparación internacional: senolíticos en desarrollo

La siguiente tabla resume el estado actual de las principales investigaciones en senolíticos a nivel global, desde ensayos en curso hasta avances en marcos regulatorios, con el fin de ilustrar que este campo avanza simultáneamente en múltiples frentes:
País / Institución | Fármaco Principal | Estado (2025- 2026) | Población Objetivo | Indicador Éxito |
|---|---|---|---|---|
Mayo Clinic
(EE.UU.) | Aptámeros anti-uPAR | Detección de células senescentes (mayo 2026) | Ratones → Ensayo humano próximo | Etiquetar células senescentes in vivo |
Harvard/Cedars-
Sinai | D+Q
(Dasatinib+Quercetina) | Fase 1 completada (2025), Fase 2
en curso | Deterioro cognitivo leve + lentitud marcha | Mejoría en
MoCA,
cognición,
velocidad |
Universidad Colorado | Fisetin | Efectividad similar a sintéticos (2025) | Ratones ancianos | Preservar fuerza muscular |
Ensayo STOP-Sepsis | Fisetin | Fase 2 en curso | Pacientes mayores con sepsis | Reducción mortalidad en ancianos |
Singapur | Múltiples senolíticos | Explorando marco regulatorio | Población general > 60 | Aprobación acelerada para preventivos |
Implicaciones para la medicina y la salud pública
Los senolíticos representan uno de los cambios conceptuales más profundos de la medicina moderna: pasar de tratar enfermedades a intervenir en el proceso biológico del envejecimiento décadas antes de que aparezcan los síntomas. Aunque estos medicamentos no están aprobados aún, los datos y avances abren una puerta crítica hacia la detección precisa.
Además, el debate ético que acompaña a los senolíticos es tan relevante como los datos clínicos. La medicina ya tiene precedentes de intervención preventiva en personas asintomáticas —las estatinas para el colesterol alto son el ejemplo más conocido— y esa lógica podría aplicarse al envejecimiento celular. Sin embargo, medicalizar un proceso biológico universal plantea preguntas que la ciencia todavía no puede responder; nadie sabe qué ocurre cuando se eliminan células senescentes en personas sanas durante décadas, algunas de esas células cumplen funciones biológicas útiles en contextos específicos, y existe el riesgo de que la industria farmacéutica aproveche el miedo al envejecimiento antes de que haya evidencia suficiente para justificar su uso en población general.
Por otro lado, si estos tratamientos llegan en tres a cinco años a mercados desarrollados, el sistema de salud colombiano deberá anticiparse a construir marcos regulatorios rigurosos, definir criterios de acceso equitativo y preparar a los profesionales para una tecnología que podría transformar el manejo del Alzheimer, la artritis y la fragilidad en una población que envejece rápidamente.
La pregunta no es si los senolíticos llegarán, sino si estaremos listos cuando lleguen.
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Bibliografía
Millar, C. L., et al. (2025). «A pilot study of senolytics to improve cognition and mobility in older adults at risk for Alzheimer’s disease.» EBioMedicine, 113:105612. DOI: 10.1016/j.ebiom.2025.105612. Disponible en: thelancet.com
Mayo Clinic. (Mayo 15, 2026). «DNA Molecules Pinpoint Aging ‘Zombie Cells’, Unlocking Precision Senolytic Therapy.» Comunicado de prensa. Disponible en: techtimes.com
Taveneir, J., et al. (2024). «Fisetin as a senotherapeutic agent: Evidence and perspectives for age-related diseases.» Mechanisms of Ageing and Development, 222:111995. DOI: doi.org/10.1016/j.mad.2024.111995
Mayo Clinic. (2026). «Researchers review the clinical potential of senolytic drugs on aging.» ScienceDaily. Disponible en: sciencedaily.com
Saliev, T. & Singh, P.B. (2025). «Targeting senescence: a review of senolytics and senomorphics in anti-aging interventions.» Biomolecules, 15(6):860. DOI: doi.org/10.3390/biom15060860
Amor, C. (2024). «Prophylactic and Long-Lasting Therapeutic Efficacy of Senolytic CAR T Cells Against Age-Related Phenotypes.» Cold Spring Harbor Laboratory, Gerontology. DOI: doi.org/10.1093/geroni/igae098.1287
Wacker, D.A., et al. (2024). «Senolytics To slOw Progression of Sepsis (STOP-Sepsis) in elderly patients: Study protocol for a multicenter, randomized, adaptive allocation clinical trial.» Trials, Springer Nature. DOI: doi.org/10.1186/s13063-024-08474-2 2025: Progress Towards the Treatment of Aging as a Medical Condition. Fight Aging! Blog. fightaging.org









