Cada 4 de marzo, el Día Mundial de la Obesidad recuerda que esta condición no es un asunto de “voluntad”, sino un problema de salud pública incluyendo el acceso desigual a los nuevos tratamientos farmacológicos como los agonistas GLP-1.

La conversación global sobre obesidad entró en una nueva fase: por primera vez en varias décadas, una familia de fármacos ofrece pérdida de peso que antes parecía reservada para pocos. Y, al mismo tiempo, pone sobre la mesa preguntas incómodas sobre sostenibilidad, acceso, seguridad y expectativas.
Hoy más de mil millones de personas en el mundo viven con obesidad y las proyecciones apuntan a que en 2035 más de la mitad de la población global vivirá con sobrepeso u obesidad. En esta conmemoración se insiste en un punto clave: la obesidad no ocurre como un fenómeno aislado, sino que la moldean la pobreza, el estigma, el acceso desigual a educación y salud, o entornos que dificultan elecciones saludables.
Con ese marco, el auge de medicamentos como Ozempic, entre otros, no es una anécdota, es un fenómeno clínico y social.

Ozempic y semaglutida: por qué se convirtieron en sinónimo de “bajar de peso”
Ozempic es semaglutida, un agonista del receptor GLP-1 desarrollado para diabetes tipo 2. Su popularidad para pérdida de peso ha crecido porque reduce el apetito y ralentiza el vaciamiento gástrico, lo cual favorece la sensación de saciedad.
Según los expertos, es importante separar conceptos: la misma molécula (semaglutida) se comercializa en dosis y usos distintos, porque Wegovy se formuló y aprobó específicamente para obesidad, mientras que Ozempic nació con el objetivo de controlar la diabetes. En paralelo, aparecieron medicamentos cercanos, o podría decirse “primos”, como tirzepatida (acción dual sobre GIP y GLP-1), ampliando las posibilidades.
Desde la práctica clínica, hay razones para el optimismo. Dos ensayos clínicos realizados por los laboratorios farmacéuticos revelaron:
- STEP—Semaglutide Treatment Effect in People with Obesity [1] — es el programa de ensayos clínicos fase 3 de Novo Nordisk para semaglutida 2,4 mg como tratamiento de obesidad. El programa evaluó semaglutida subcutánea de acción semanal 2,4 mg en personas con sobrepeso u obesidad, y a través de diferentes ensayos documentaron pérdidas de peso promedio de entre el 14,9 % y el 17,4 % desde la línea base hasta la semana 68, logrando una reducción de al menos el 10 % del peso corporal.
- SURMOUNT-1—programa de ensayos clínicos fase 3 de Eli Lilly [2] para obesidad específicamente. Respalda los datos de pérdida de peso con tirzepatida, una vez a la semana a dosis de 5 mg, 10 mg o 15 mg. Produjo reducciones de peso sustanciales y sostenidas en participantes con obesidad a lo largo de 72 semanas.
También hay evidencia científica sobre los beneficios que van “más allá del peso”. En el ensayo SELECT—Semaglutide Effects on Cardiovascular Outcomes in People with Overweight or Obesity— realizado por un grupo internacional de investigadores, liderado por el Dr. A. Michael Lincoff de la Cleveland Clinic y publicado en el New England Journal of Medicine en 2023, se demostró que en personas con sobrepeso, obesidad y enfermedad cardiovascular establecida (sin diabetes), la semaglutida 2,4 mg redujo eventos cardiovasculares mayores frente al placebo. En la divulgación científica se discute de igual forma el potencial impacto en órganos como hígado, riñones, y otras posibles consecuencias, aunque los efectos pueden variar entre pacientes.

Riesgos y contraindicaciones de Ozempic: lo que el médico debe saber
La otra cara de esta historia es el riesgo en el que se puede caer al usar estos medicamentos como atajo cosmético o sin supervisión médica, lo cual se ha descrito como una tendencia peligrosa cuando se usa para adelgazar sin indicación y sin control.
En seguridad, hay mensajes sobre las contraindicaciones que el personal de salud debe tener muy presentes:
- Efectos gastrointestinales (náuseas, vómito, diarrea, dolor abdominal, estreñimiento) son frecuentes y pueden llevar a suspensión del uso del medicamento.
- El etiquetado de Ozempic incluye advertencia en recuadro por riesgo de tumores de células C tiroideas observado en roedores; se desconoce su relevancia en humanos, y está contraindicado en pacientes con antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o MEN2.
- En la vida real, el gran reto no es solo iniciar la pérdida de peso, sino mantenerla. El estudio STEP-1, financiado por la farmacéutica Novo Nordisk, mostró que al suspender semaglutida, los participantes recuperaron aproximadamente dos tercios del peso perdido en el año posterior, con reversión parcial de mejoras cardiometabólicas.
A esto se suman preguntas que no se han resuelto en el funcionamiento y logística dentro del sistema de salud, por ejemplo: ¿Quién accede y quién queda fuera del uso del medicamento? ¿Cómo evitar que se amplíen inequidades?
Según recomendaciones de la OMS, pese a la pérdida de peso clínicamente relevante, persisten incertidumbres sobre seguridad a largo plazo, sesgos por financiación en estudios y brechas de representación regional, además del desafío de costos y acceso.
Por lo tanto, las investigaciones indican que es importante ajustar el marco de uso de estos fármacos, ya que pueden convertirse en herramientas potentes si se integran a un manejo crónico, con criterios, seguimiento y equipo.

Checklist práctico para la conversación clínica entre médico y paciente:
- Hay que alinear expectativas: el uso de estos medicamentos no se debe hacer en un ciclo corto. La obesidad suele requerir manejo sostenido y la suspensión puede acompañarse de recuperación ponderal.
- Definir elegibilidad y objetivos: priorizar salud cardiometabólica, funcionalidad y calidad de vida, por encima de los kilos.
- Vigilar tolerancia y seguridad: revisar contraindicaciones y educar sobre las señales de alarma.
- Acompañar el proceso con un cambio de hábitos de vida: nutrición, actividad física y soporte conductual, que no son adornos, sino el sostén de la respuesta y del mantenimiento.
- Evitar la narrativa de culpa frente el mensaje del Día de la Obesidad: el estigma empeora los resultados; el abordaje debe ser clínico y respetuoso.
En resumen: estos nuevos medicamentos pueden ser una oportunidad para tratar mejor la obesidad sin romantizar la jeringa ni demonizarla. El reto sanitario es sostener una conversación madura: beneficios reales, riesgos reales y sistemas de cuidado que no dejen a nadie atrás.
También te puede interesar: Sobrepeso en la mediana edad: Un desafío silencioso pero prevenible
Bibliografía
World Obesity Day. About WOD / World Obesity Day 2026 takes place on 4 March. (2026).
World Obesity Day. 8 Billion Reasons To Act on Obesity (cifras y proyecciones). (2026).
Columbia Surgery. El Efecto Ozempic: Todo lo que Necesitas Saber Sobre la Pérdida de Peso Médica. (s. f.).
Lincoff AM, et al. Semaglutide and Cardiovascular Outcomes in Obesity without Diabetes (SELECT). NEJM (2023).
Science News. The benefits of Ozempic and its kin may extend far beyond weight loss. (2024).
Rubino D, et al. Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: STEP 1 trial extension. (2022).
FDA (AccessData). Ozempic (semaglutide) Prescribing Information – Boxed warning y contraindicaciones. (2025).









